Airbnb se ampara en el RGPD ante el Real Decreto de Hacienda

Si busco entre mis recuerdos 20 años atrás veo a mis padres diciendo: “Tenemos que ir a la agencia de viajes a ver dónde nos vamos este año de vacaciones”. Y allí íbamos. A un lugar donde nos decían qué destinos y qué alojamientos estaban libres para las fechas solicitadas.

Mucho ha cambiado el modo de viajar desde entonces, y con ello la oferta. Sin embargo, la irrupción de Airbnb en el mercado, en 2008, marcó un antes y un después. Y es que, desde que esta plataforma online de reservas de viviendas privadas llegase a nuestras vidas, no ha parado de crecer.

En el mismo transcurso de tiempo, ha tenido lugar la revolución tecnológica, donde las reservas online –procedentes directamente del usuario– ganan terreno a las, cada vez más extintas, agencias de viajes tradicionales.

Y con estos grandes cambios, nuestros datos personales están en la gran nube que es internet.

El Gobierno toma cartas en el asunto

El negocio de Airbnb radica en sus comisiones. El propietario que quiera anunciarse en Airbnb tiene que pagar un 3% por cada alquiler a la compañía norteamericana y, a su vez, esta cobra otra comisión al turista de entre un 6 y un 12%, dependiendo de la duración de la estancia.

Ante el imponente crecimiento de esta modalidad de alojamiento –y con el fin de prevenir el fraude fiscal–, el Gobierno ha endurecido los controles de alquiler para plataformas como Airbnb, HomeAway, Niumba, Wimdu, BeMate o Rentalia. Las dos primeras son las más afectadas.

Para ello, el Ministerio de Hacienda trabaja en un proyecto de Real Decreto que establece la presentación de un informe –de forma periódica– sobre las viviendas españolas publicitadas en estas páginas web. Si la normativa se aprueba, la declaración informativa tendría que incluir el DNI, nombre y apellidos de los propietarios, así como la referencia catastral del inmueble.

Airbnb and HomeAway responden

La Asociación Española de la Economía Digital (Adigital) ha preparado un documento de alegaciones al borrador del Real Decreto sobre este asunto, ya que considera estas exigencias “contrarias a la normativa comunitaria y estatal”.

Airbnb ha señalado que, tal y como indica el RGPD, los datos personales son “aquellos que identifican a una persona” y “están sujetos a leyes de protección y privacidad muy estrictas”. Por tanto, no cederá datos personales de los anfitriones publicitados en su web, a no ser que “sean requeridos mediante una petición legal válida”.

Por su parte, HomeAway ha indicado que “están estudiando el texto del Real Decreto con el fin de conocer sus implicaciones legales, especialmente para comprobar si es contrario a la directiva europea de protección de datos”.

Ambas organizaciones se muestran colaborativas y, según declaraciones, quieren abrir un diálogo con la Agencia Tributaria para mejorar la tributación de su negocio sin dejar de cumplir la normativa europea sobre privacidad de la información.

El RGPD es de obligado cumplimiento

El RGPD entrará en vigor el próximo 25 de mayo de 2018 en toda la UE y será de aplicación directa para todas las empresas que trabajen con datos personales.

Estas plataformas online de alquileres vacacionales disponen de gran cantidad de información personal que tendrán que continuar protegiendo. De lo contrario, al igual que cualquier compañía que ignore o no cumpla el Reglamento en su totalidad, podrían incurrir en multas de hasta 20 millones de euros o del 4% de los ingresos globales anuales de la organización, lo que sea mayor.

Y, por tu parte… ¿quieres conocer cómo afectará el Reglamento General de Protección de Datos a tu empresa? Desde IT Governance, te recomendamos estas dos lecturas:

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